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Historia del Kayak

El origen exacto de los kayaks se desconoce, aunque se atribuye a las zonas árticas (norte de Canadá, Islandia, Groenlandia…)  y el uso de los mismos se origina en la tribu esquimal. Debido a las características geológicas y ambientales de las zonas que habitaban, se tuvieron que adaptar al medio para sobrevivir y por ello nace la piragüa.

Se realizaban a la medida del palista, hechas con madera y pieles de animales marinos; servían para cazar, pescar, transportar la presa, realizar rutas… A medida que fueron introduciendo este modo de transporte en su día a día, fueron perfeccionando detalles, como el anorak (para estar protegido del viento y del frio) incluso técnicas en el manejo de la piragüa; como el esquimotaje (virar la piragüa una vez volcada y salir a la superficie). Cuentan además, que entre los miembros de la tribu se decía que si un esquimal salía a cazar y no volvía era porque había usado un bote prestado.

Con la llegada de la canoa a nuestra civilización, han surgido diferentes métodos de fabricación, materiales y distinción de modalidades. Consiguiendo crear embarcaciones más ligeras, estables, resistentes y  veloces. A día de hoy podemos distinguir entre kayaks de aguas tranquilas (lagos, embalses…), de aguas bravas (ríos, mares….) y deportivos o de competición (kayak-polo, kayak surf…..)

El kayak es una embarcación larga (eslora) y estrecha (manga), que se compone de los siguientes elementos:

 

Kayak Menorca

Proa: parte delantera 

Popa: parte trasera  

Casco: mitad inferior  

Cubierta: mitad superior  

Bañera: apertura en la cubierta, donde se sitúa el palista  

Asiento: superficie donde se sienta el palista   

Reposapiés: resorte unido al  casco donde el palista apoya los pies     

Línea de vida: anillas y cuerda en la proa, popa y sobre la cubierta.

Y tenemos que sumarle la pala, que sirve para ayudar a propulsar la embarcación. Componiéndose de:

Cucharas: superficie plana y ancha con las que dirigimos la embarcación.    

Pértiga: cilindro que une las cucharas entre sí.   

Empuñadura: zona de agarre de la pala.

 La posición en el kayak debe ser cómoda, prestando atención a la colocación de la cadera, puesto que condiciona el trabajo de transmisión de la fuerza al barco y la generación del impulso. O dicho de otra manera,  “mi cuerpo es mi barco y mi alma el capitán”.

 

Información extraida de:

 www.elportaldelosbarcos.es www.puravidapatagonia.com  / www.fibp.org